¿Cuántos minutos de caminata rápida reducen el riesgo de demencia?
Bienestar

¿Cuántos minutos de caminata rápida reducen el riesgo de demencia?

Mía31-jul

Un estudio en Translational Psychiatry con 66,483 personas halló que bloques continuos de actividad física, sin pausas, reducen significativamente el riesgo de demencia, depresión y ansiedad.

Bloques sin interrupciones, el factor clave

La investigación analizó datos del Biobanco del Reino Unido con adultos de entre 40 y 69 años que usaron acelerómetros de muñeca durante una semana. La salud de cada participante se siguió durante un promedio de 7.5 años. La muestra excluyó a quienes ya tenían diagnóstico previo de demencia, depresión o ansiedad.

Los resultados indicaron que quienes acumulaban actividad física de forma continua presentaron un 82% menos de riesgo de demencia, un 57% menos de depresión y un 52% menos de ansiedad frente a quienes tenían el movimiento más interrumpido. Ese efecto se mantuvo incluso al comparar personas con el mismo volumen total de ejercicio semanal.

Duración óptima por condición

El estudio precisó que el riesgo más bajo de demencia se produjo con bloques de 13 minutos de actividad intensa continua, que equivale a una reducción del 72%. Para depresión y ansiedad, la duración óptima fue de 36 minutos, con reducciones del 52% y 50%, respectivamente. Un bloque diario de 36 minutos supera el umbral semanal recomendado por la Organización Mundial de la Salud, que establece entre 150 y 300 minutos de actividad moderada a vigorosa sin distinguir si se hacen de corrido o fragmentados.

Cerebro estructuralmente más sano

Para un subgrupo de 13,108 participantes se analizaron imágenes de resonancia magnética cerebral. Las personas con movimiento más continuo presentaron mayor volumen del hipocampo izquierdo, región vinculada a la memoria, y menos hiperintensidades de sustancia blanca, lesiones asociadas al deterioro cognitivo.

Asimismo, el estudio identificó un hallazgo diferenciado en portadores del gen APOE4, el factor de riesgo genético más conocido para el Alzheimer. En ese grupo, el riesgo de demencia disminuía de forma progresiva sin un límite observado a medida que reducían la fragmentación de su actividad, a diferencia de quienes no portan ese gen, en quienes el beneficio llegaba a un punto máximo y luego se estabilizaba.

Investigadores y autores del estudio

Dato Detalle
Autores Collin Sakal, Wenxin Xu, Wei Zhang y Xinyue Li
Institución Departamento de Ciencia de Datos, Colegio de Computación, Universidad de la Ciudad de Hong Kong
Revista Translational Psychiatry
Muestra 66,483 personas sin diagnóstico previo de demencia, depresión ni ansiedad
Fuente de datos Biobanco del Reino Unido
Seguimiento Promedio de 7.5 años

Valoración externa del hallazgo

El doctor Fernando Taragano, secretario de la Asociación Argentina de Psiquiatras y director médico del Instituto Geriátrico Nuestra Señora de Las Nieves, señaló que el estudio “aporta un matiz valioso: no solo importa cuánta actividad física se hace, sino cómo se distribuye”. El especialista, quien también está a cargo del Protocolo en el Departamento de Docencia e Investigación del Hospital Borda en Buenos Aires, indicó que el patrón de movimiento continuo “se acompañó de un cerebro estructuralmente más sano”.

Taragano calificó el hallazgo como “biológicamente plausible y coherente con lo que sabemos del ejercicio como protector cerebral”, y agregó que lo que este trabajo suma es el matiz de que “conviene hacerlo de corrido”.

Los propios investigadores reconocieron limitaciones: el método con acelerómetros no registra entrenamiento de fuerza, la muestra proviene de una sola región geográfica y, al ser un estudio observacional, no puede establecer relaciones de causa y efecto. El equipo señaló que estudios futuros deberían incorporar dispositivos capaces de medir la frecuencia cardíaca de forma continua.