A.B. Quintanilla confirmó una demanda contra su hermana Suzette y su padre Abraham por presunto mal uso del patrimonio de Selena, valuado en 500 millones de dólares.
Auditorías y falta de pagos, el centro del litigio
Según el presentador Javier Ceriani, A.B. Quintanilla lleva un año demandando a su hermana Suzette y reclama 48 millones de dólares correspondientes a su trabajo como productor musical de Selena. El proceso se haría público en una corte de Estados Unidos en cuestión de días, de acuerdo con lo que Ceriani señaló el 31 de agosto en su canal de YouTube.
En la demanda, A.B. exigiría auditorías sobre cada transacción monetaria vinculada al negocio detrás de Selena, ante sospechas de falta de transparencia y presunto mal uso del dinero generado por las canciones que él mismo produjo. Ceriani indicó que Suzette habría intentado evadir la notificación de la demanda de manera reiterada.
Venta del 50% del legado, el punto más grave
Además de los pagos pendientes, Ceriani expuso que Suzette estaría intentando vender el 50% de la albacea del legado de Selena por 30 millones de dólares, sin el consentimiento de A.B. Quintanilla ni de Chris Pérez, viudo de la cantante, quienes también figuran como propietarios de esa herencia. El presentador estimó que el legado completo de Selena valdría alrededor de 500 millones de dólares.
Ceriani advirtió que, si la venta estuviera avanzada sin informar a los posibles compradores de la existencia de una demanda previa, ello podría constituir un fraude. No ofreció documentación adicional para respaldar esas afirmaciones.
“Jamás pensé que ocurrirían estas situaciones”
Este martes 1 de septiembre, A.B. Quintanilla confirmó públicamente el proceso legal contra Suzette y su padre Abraham, sin revelar los detalles específicos de la demanda. “He descubierto cosas que me han dejado profundamente impactado. Jamás pensé que dentro de mi propia familia pudieran ocurrir situaciones que me llevarían a tomar una decisión de esa magnitud”, declaró.
El músico precisó que ha guardado silencio durante años, pero que llegará el momento en que contará su versión completa con pruebas. “Mi silencio no significa que no exista una historia que contar. Cuando corresponda, la contaré”, sentenció.




