Zendaya, preciosa y empoderada luciendo aretes de 3.000 años de antigüedad
Mujer Empoderada

Zendaya, preciosa y empoderada luciendo aretes de 3.000 años de antigüedad

Míahace 6d

La actriz lució en un evento promocional de La Odisea pendientes montados con discos de oro del tesoro de Ziwiye, hallado en Irán en los años cuarenta sin supervisión arqueológica.

Piezas del siglo VIII a. C. convertidas en joyería de lujo

Los aretes combinaban un vestido blanco de Jacquemus y un tocado de estética clásica, con el que Zendaya buscaba evocar a Atenea, diosa que interpreta en la película de Christopher Nolan. Los pendientes circulares incorporan dos discos de oro fabricados entre los siglos VIII y VII a. C., durante el período en que el noroeste de Irán estuvo bajo influencia de medos, asirios y escitas.

Según National Geographic, los medallones presentan un motivo de roseta o solar, símbolo frecuente en el antiguo Oriente Próximo. Algunos especialistas lo vinculan al dios solar asirio Shamash; otros consideran que originalmente pudo formar parte de una prenda ceremonial y no de unos pendientes.

Del tesoro de Ziwiye a una colección contemporánea

El joyero londinense Glenn Spiro integró los discos en una estructura de oro amarillo de 18 quilates con diamantes, como parte de su colección Materials of the Old World. Posteriormente, la firma Barron London adquirió la pieza y la cedió a la actriz para la promoción del filme.

Barron London precisó que los discos están sujetos mediante un sistema de garras “simple y no invasivo”, diseñado para evitar cualquier alteración o daño a los objetos originales. La empresa añadió que espera que las piezas sirvan como recordatorio del legado artístico, cultural e histórico de Irán.

Un hallazgo sin documentación arqueológica

El tesoro de Ziwiye fue descubierto a finales de los años cuarenta cerca de Saqqez, en el noroeste de Irán, sin presencia de arqueólogos. National Geographic señala que numerosas piezas fueron retiradas, fragmentadas y vendidas antes de que pudieran documentarse, lo que impidió reconstruir el contexto original del descubrimiento.

Los investigadores desconocen con precisión dónde estaban enterrados los objetos, con qué otros elementos aparecieron o cuál era su función exacta. Con el paso del tiempo, las piezas terminaron dispersas entre colecciones privadas e instituciones como el Museo Británico, el Louvre y el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.

Debate en redes sobre patrimonio y uso comercial

En redes sociales surgieron opiniones divididas entre quienes valoran que las piezas acerquen el patrimonio histórico a un público más amplio y quienes cuestionan su uso como accesorios de lujo. Voces en TikTok argumentaron que objetos de este tipo deberían exhibirse en museos o regresar a su país de origen.

También surgieron preguntas sobre la trazabilidad de los discos y sobre la conveniencia de usar reliquias auténticas en lugar de réplicas. Hasta el momento, ni Zendaya ni su estilista Law Roach se han pronunciado sobre la controversia.

Frente a las críticas, Barron London afirmó en un comunicado citado por CNN que el patrimonio cultural “inspira conversaciones importantes” y expresó que recibe con interés el debate sobre procedencia, preservación y valoración de piezas históricas.