Taylor Swift y Travis Kelce se casarán el 3 de julio en el Madison Square Garden de Nueva York, con mil invitados, acuerdos de confidencialidad y cierres comerciales en Manhattan.
Lista de invitados mezcla música, cine y negocios
La nómina de asistentes confirmados incluye al CEO de Disney, Bob Iger, y a la directiva Dana Walden, junto a ejecutivos de Universal Music Group como Lucian Grainge y los fundadores de Republic Records. El productor Jack Antonoff y Max Martin también figuran entre los invitados.
Del mundo del espectáculo, se espera la presencia de Selena Gomez, las cantantes de country Miranda Lambert y Maren Morris, y el cineasta Steven Spielberg, quien participó en la inducción de Swift al Salón de la Fama de los Compositores en junio. Zoe Kravitz, prometida de un colaborador cercano de Swift, también estará presente.
Sin embargo, no todos los convocados podrán asistir. Harry Styles recibió invitación, pero fuentes cercanas indicaron que su gira actual le impedirá estar presente. La posible asistencia de Blake Lively y Ryan Reynolds genera rumores, especialmente tras la controversia legal de Lively en el rodaje de It Ends With Us.
Confidencialidad con marcas de agua y multas no reveladas
Las invitaciones digitales incluyen marcas de agua personalizadas y van acompañadas de acuerdos de confidencialidad con penalizaciones económicas cuyo monto no fue divulgado. Una fuente del sector señaló que, como referencia, Beyoncé exige una multa de un millón de dólares si se filtra su asistencia a una simple gala, lo que da una idea de la escala de sanciones posibles en este evento.
Antes de la ceremonia principal, se realizará un ensayo la noche anterior limitado a 400 asistentes, y una fuente indicó que se llevará a cabo un acto privado en Manhattan para un número reducido de personas. Los invitados recibieron instrucciones mínimas: estar en la ciudad para la mañana del 3 de julio y aguardar indicaciones de último momento.
Comercios cerrados y presión policial en pleno Mundial y calor
Comercios del centro de Manhattan suspenderán su actividad durante la celebración, y se prevé una presión inédita sobre los servicios policiales. El evento coincide con el fin de semana del 4 de julio, lo que generó incomodidad entre algunos invitados que preferirían celebrar en destinos como los Hamptons, y se desarrollará en medio de una ola de calor y la disputa del Mundial de fútbol.
Horas antes del evento, Swift anunció donaciones por 26 millones de dólares a organizaciones benéficas de Nueva York, en lo que se describió como un intento de equilibrar el impacto social de la celebración con gestos de solidaridad.




