Una tendencia en internet sostiene que enamorarse hace que aparezcan ondas y rizos naturales, aunque la ciencia apunta a otra explicación.
Una teoría viral con ejemplo de película
La llamada “teoría del cabello ondulado” afirma que cuando una persona se enamora, su cabello comienza a mostrar una textura más natural: ondas que antes no se notaban, rizos que aparecen con mayor frecuencia o una melena que se deja de controlar. Quienes defienden la teoría señalan como ejemplo el personaje de Andy Anderson en la película Cómo perder a un hombre en 10 días, interpretado por Kate Hudson.
En esa historia, el cabello de Andy pasa de verse completamente lacio al inicio del filme a mostrar ondas naturales cada vez más evidentes conforme avanza su relación con Ben, personaje de Matthew McConaughey. Para los seguidores de la teoría, ese detalle funciona como una pequeña metáfora visual de lo que ocurre cuando alguien empieza a sentirse cómodo con otra persona.
Lo que dice —y no dice— la ciencia
Sin embargo, no existe evidencia científica que demuestre que enamorarse pueda cambiar la genética o la estructura natural del cabello. La textura depende principalmente de factores como la genética, la humedad ambiente, los productos utilizados y la forma en que se peina y trata el pelo, según precisa el análisis de la tendencia.
Lo que sí podría cambiar, indica la misma teoría, es la decisión sobre cómo llevarlo. Cuando alguien se siente aceptado dentro de una relación, puede experimentar menos presión por mantener una imagen perfectamente controlada, lo que se traduce en dejar de alisarse el pelo, reducir el uso de herramientas de calor o simplemente permitir que aflore la textura natural.
Un cambio de perspectiva, no de biología
Bajo esa lectura, la diferencia que se percibe no sería un cambio físico sino un cambio en la perspectiva que se tiene sobre la propia apariencia. Alguien que antes dedicaba una hora a conseguir una melena impecable podría empezar a salir con su textura natural y sentirse igualmente bien con el resultado.
Por eso, quienes analizan la tendencia concluyen que sería más preciso decir que el amor puede hacer que una persona se sienta más cómoda mostrando el cabello que ya tenía.




