Lily Collins, protagonista de la serie Emily in Paris, logró finalmente recuperar su anillo de compromiso casi tres años después de haber sido robado en un exclusivo hotel de West Hollywood, en Los Ángeles.
La joya, un diseño personalizado de la firma Irene Neuwirth con un diamante rose cut montado en un delicado aro de oro, había desaparecido en mayo de 2023 junto con su argolla de matrimonio y otras pertenencias de valor, luego de que la actriz dejara sus objetos personales en un casillero mientras utilizaba el spa del hotel Edition, en Sunset Boulevard. En su momento, las autoridades de Los Ángeles abrieron una investigación y catalogaron el robo con pérdidas superiores a los diez mil dólares, pero durante años no hubo pistas claras sobre el paradero de las joyas.
La historia dio un giro inesperado a inicios de marzo de 2026, cuando Collins reveló en redes sociales que había sido reunida con su anillo original gracias a la intervención de una joyería familiar en Chicago. La tienda Hakimian Imports Chicago Jewelers, también identificada en otras versiones como Joe the Jeweler, recibió la pieza en una transacción de joyería de segunda mano y, tras revisarla con detenimiento, identificó que se trataba del anillo de compromiso de la actriz. El propietario decidió entonces contactar a la artista y gestionar el retorno del anillo, cerrando así un largo capítulo marcado por la incertidumbre sobre un objeto de profundo valor sentimental.
En una selfie compartida con sus seguidores, Collins mostró el anillo de nuevo en su mano y se declaró agradecida y sin palabras por tenerlo de regreso en casa. La actriz subrayó que recuperar esta pieza significaba mucho para ella y para su esposo, el director y guionista Charlie McDowell, con quien se comprometió en 2020 y se casó en septiembre de 2021 en una ceremonia íntima en Colorado. El anillo, estimado en al menos ochenta mil dólares, había sido concebido como una joya única, hecha a la medida del estilo personal de Collins.
Aunque se conocen detalles del robo y del reencuentro con la joya, sigue sin estar claro qué ocurrió exactamente con el anillo durante el tiempo en que estuvo desaparecido ni cómo llegó hasta el circuito de comercio de joyas de segunda mano. Medios internacionales señalan que el hurto original se produjo sin que se forzara el casillero del spa, y que en investigaciones paralelas se mencionó a una sospechosa vinculada a otros robos similares en centros de bienestar, aunque el caso no derivó en una recuperación inmediata de las piezas sustraídas. Hasta ahora tampoco se ha confirmado si la argolla de matrimonio y el resto de objetos robados han sido localizados.
El reencuentro de Lily Collins con su anillo de compromiso cierra, al menos en parte, una historia que combina glamour, vulnerabilidad y casualidad en el mundo de las celebridades. La actriz, que en los últimos años ha consolidado su carrera con proyectos como Emily in Paris y prepara nuevos retos en cine, transforma así un episodio traumático en un relato de recuperación y alivio emocional, marcado por la importancia simbólica que muchas parejas depositan en las joyas que acompañan sus compromisos y matrimonios.




