Dita Von Teese lidera una Blancanieves sin príncipe
Con cabello negro, piel de porcelana y labios rojos, Dita Von Teese encarnó a una Blancanieves que emprende un viaje de transformación personal en un universo donde la magia parece haberse perdido. Su llegada representa la esperanza de recuperar la imaginación y la capacidad de creer en lo extraordinario. Para la ocasión, lució un corsé creado por Mr. Pearl, un tocado de Stephen Jones y una capa blanca diseñada por John Galliano.
Uno de los momentos más simbólicos de la propuesta ocurre cuando la protagonista se enfrenta a otra versión de sí misma: la mujer que intenta cumplir expectativas ajenas y la que desea vivir bajo sus propias reglas. Conforme avanza la historia, ambas facetas se reconcilian. El mensaje central de la colección indica que no es necesario encajar en una sola versión de una misma para sentirse completa.
Los zapatos como metáfora del empoderamiento
La firma francesa recuperó tres elementos de los relatos fantásticos para construir su propuesta calzado: los zapatos rojos que permiten bailar sin descanso, las botas de siete leguas y las sandalias aladas de Hermes. Cada uno representa una posibilidad distinta, aunque todos comparten la misma idea: avanzar y atreverse a evolucionar.
Asimismo, el diseño icónico Pigalle aparece en la historia como una especie de guía para la protagonista. La firma precisó que, en esta colección, los tacones no están pensados para conquistar a alguien más, sino para caminar hacia la persona que se quiere ser.
Al respecto, la marca señaló que recuperó el significado original de la palabra glamour, que históricamente estaba asociado con la magia y los hechizos capaces de transformar la manera de ver el mundo.




