‘Monster’: La historia real de la llamada “loca del hacha”, por Netflix
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‘Monster’: La historia real de la llamada “loca del hacha”, por Netflix

Míahace 14h

Monster reconstruye el caso de la mujer acusada de matar a hachazos a su padre y madrastra en Massachusetts, crimen que nunca fue resuelto.

Una serie para un caso que sigue sin cerrarse

Netflix estrenó esta semana “Monster: The Lizzie Borden Story”, la cuarta entrega de la antología creada por el productor Ryan Murphy, que reconstruye crímenes famosos de Estados Unidos con algunas licencias creativas. La serie está protagonizada por Ella Beatty en el papel de Lizzie Borden, con Charlie Hunnam como su padre Andrew y Rebecca Hall como su madrastra Abby.

La producción incorpora también las figuras de otras asesinas en serie: Aileen Wuornos, interpretada por Sarah Paulson, condenada a muerte por matar a siete hombres; y la condesa Elizabeth Báthory, responsable de torturar y matar a cientos de jóvenes entre 1590 y 1610, encarnada por Vicky Krieps.

Quién era Lizzie Borden y de qué se le acusó

Lizzie Borden nació en 1860 en Fall River, Massachusetts, hija menor de Andrew Borden, un hombre adinerado que amasó su fortuna como promotor inmobiliario, fabricante de muebles y ataúdes, directivo de fábricas textiles y presidente del Union Savings Bank. Pese a su riqueza, Andrew Borden llevaba una vida austera: su casa en la calle 92 de Fall River carecía de fontanería interior.

La relación familiar se deterioró en 1866, cuando Andrew contrajo matrimonio con Abby Durfee Gray tras enviudar. Lizzie y su hermana Emma nunca aceptaron a su madrastra, a quien llamaban “señora Borden”, y acusaban de haberse casado por dinero. Las peleas se intensificaron porque Andrew ayudaba económicamente a los familiares de Abby en bienes raíces.

El doble crimen del 4 de agosto de 1892

La mañana del crimen, la familia llevaba varios días enferma, algo que la propia madrastra atribuyó a un posible envenenamiento. Andrew Borden y un familiar, John Vinnicum Morse, salieron de la casa por separado, mientras la criada Bridget Sullivan limpiaba las ventanas exteriores. Abby fue asesinada entre las 9:00 y las 10:30 a.m. en el piso superior: recibió 18 hachazos, el primero en la cabeza.

Andrew regresó a casa a las 10:30 a.m. Preguntó por Abby y Lizzie respondió que había salido a visitar a una amiga enferma. A las 11:10 a.m., la criada escuchó a Lizzie gritar que su padre había muerto. Andrew Borden recibió entre 10 y 11 hachazos; su rostro quedó irreconocible.

Desde el inicio, Lizzie despertó sospechas entre los investigadores, quienes reportaron que se mostraba tranquila y serena. En el sótano se encontró la cabeza de un hacha con el mango recientemente roto, cubierta con ceniza para aparentar desuso. También se halló un cubo con ropa que parecía manchada de sangre, aunque Lizzie lo atribuyó a su menstruación y la policía no la revisó.

Declaraciones erráticas y un dato clave

En la audiencia de instrucción del 8 de agosto, Lizzie cambió varias veces su versión: dijo estar en la cocina leyendo una revista cuando su padre llegó, luego afirmó que planchaba en el comedor y después que bajaba las escaleras. Atribuyó las contradicciones a las dosis regulares de morfina que le recetaron para calmar sus nervios.

Durante el juicio se supo además que Lizzie había comprado ácido cianhídrico diluido al farmacéutico local un día antes de los asesinatos. Su defensa alegó que lo necesitaba para limpiar sus abrigos de piel.

Absuelta en 40 minutos

El juicio comenzó el 5 de junio de 1893. La fiscalía no pudo demostrar que el hacha fuera el arma homicida, la ropa manchada no fue conservada como evidencia y tampoco se pudo ubicar con exactitud a Borden dentro de la casa durante los crímenes. El jurado, compuesto únicamente por hombres, alcanzó el veredicto de inocencia en apenas 40 minutos.

Su conocida labor en la iglesia local y la reputación de su familia fueron determinantes: para aquel jurado resultaba inconcebible que una mujer con ese perfil pudiera cometer un crimen tan violento.

Los últimos años y su permanencia en la cultura popular

Absuelta, Lizzie y su hermana Emma heredaron la fortuna familiar y se mudaron a una casa en un barrio más acomodado de Fall River. Pese a ello, la alta sociedad de la ciudad las excluyó. En 1905, tras una discusión relacionada con una fiesta que Lizzie organizó para la actriz Nance O’Neil, Emma se mudó y las hermanas no volvieron a verse.

Dato Detalle
Nombre Lizzie Andrew Borden (luego Lizbeth A. Borden)
Nacimiento 1860, Fall River, Massachusetts
Acusación Asesinato de su padre Andrew Borden y su madrastra Abby Borden
Fecha del crimen 4 de agosto de 1892
Fecha del juicio 5 de junio de 1893
Veredicto Absuelta
Muerte 1 de junio de 1927, neumonía, 66 años
Lugar de sepultura Cementerio Oak Grove, Fall River

Lizzie Borden murió el 1 de junio de 1927 a causa de una neumonía, a los 66 años. El funeral no fue anunciado en la prensa y acudieron pocas personas. Su hermana Emma murió nueve días después en una residencia para ancianos en Newmarket, Nueva Hampshire.

Entre las adaptaciones notables de su historia figuran las miniseries “The Legend of Lizzie Borden” (1975), con Elizabeth Montgomery, y “The Lizzie Borden Chronicles” (2015), con Christina Ricci. La película “Lizzie” (2018), protagonizada por Chloë Sevigny y Kristen Stewart, propone que una relación lésbica entre Borden y la criada Sullivan funcionó como detonante de los asesinatos.