La actriz y directora apareció este miércoles en el Picturehouse Central de Londres para la proyección de The Invite, desatando comentarios sobre su delgadez en redes sociales.
Video de entrevista reactiva el debate sobre su peso
Un clip publicado por The Sunday Times Style tras el evento concentró reacciones de usuarios que describieron la apariencia de Wilde como “aterrador” y “no saludable”. Otros mensajes mencionaron fármacos como Ozempic y exigieron que “alguien la ayudara”. Entre los comentarios también aparecieron expresiones como “pareces un esqueleto”.
El episodio londinense se suma a uno previo de abril, cuando un video de alfombra roja con SF Gate se volvió viral y algunos usuarios la compararon con Gollum de The Lord of the Rings. A finales de junio, Wilde también recibió críticas durante el estreno de The Invite en Los Ángeles, donde un vestido dejó al descubierto su abdomen y generó comentarios sobre sus costillas.
Wilde reconoció la viralidad de las imágenes
En el podcast Call Her Daddy con Alex Cooper, la directora abordó el episodio de abril con sus propias palabras. “Me veía como un cadáver”, dijo. Agregó que pensó que la foto no tendría recorrido, pero después “se fue a todas partes”.
Wilde dimensionó el alcance con una cifra propia: “Imagínate que esté en cien millones de teléfonos. Y así no es como me veo en realidad”, declaró a Call Her Daddy. En una conversación con The Cut, también reconoció la comparación con el personaje de El Señor de los Anillos: “Fue una imagen terrible. Sí me veía como Gollum”.
El contexto: promoción de The Invite
Wilde coescribió la película con Rashida Jones y Will McCormack, y actúa junto a Penélope Cruz, Seth Rogen y Edward Norton. El proyecto se adaptó de una cinta española de 2020 titulada The People Upstairs. En la historia, Wilde y Rogen interpretan a una pareja en crisis que lidia con ruidos provenientes del apartamento de arriba, ocupado por los personajes de Cruz y Norton.

Reflexión sobre imagen y autoobjetificación
En la misma entrevista con Call Her Daddy, Wilde habló de cómo sus inseguridades moldearon su imagen pública. Recordó que en 2009 aceptó posar para la portada de Maxim tras ser colocada en el primer lugar de su lista Hot 100. “Conseguí papel tras papel por eso. Me llevó a castings”, indicó.
Sin embargo, precisó que ese reconocimiento también sumó presión. “Tienes que hacerte responsable de tu participación en esa autoobjetificación”, señaló. Explicó la mecánica detrás de los superlatives públicos: “Cada vez que alguien usa un superlativo para describirte, como: ‘Eres la más hot’, va a haber un montón de gente que diga: ‘Yo no lo creo. Yo creo que eres la más fea'”.
Wilde describió cómo esa dinámica opera de forma interna: “Eso es lo que la parte interna de ti va a aceptar, porque vas a pensar: ‘¿Ves? No soy la más bonita. Soy la más fea, yo lo sabía, lo ven, y ahora tengo que huir de eso'”.




