Pablo Alborán contó en televisión que, tras un lapsus del presentador Marc Giró, muchas personas comenzaron a pedirle autógrafos con el nombre Paco, y el bromear sobre el apodo ha terminado por colarse en su propia firma hasta el punto de convertirlo en un gesto automático.
El cantante explicó que aquel error se repitió en distintos lugares y que le han llevado a firmar como Paco Alborán incluso cuando no lo piensa, lo que él mismo calificó entre risas como algo que ya hace sin darse cuenta.
El episodio surgió durante la promoción de su gira KM0, en una charla distendida con Giró en la que ambos recordaron la anécdota y la sorpresa de que un simple lapsus se propagara más allá del plató. Alborán detalló que seguidores de lugares lejanos le pidieron autógrafos usando ese nombre, lo que confirmó la repercusión del desliz.
La anécdota sirve también para ilustrar el alcance viral que pueden tener los programas de entretenimiento: un comentario casual en directo llegó a generar una broma colectiva que transformó una identidad pública en una curiosidad recurrente. Alborán abordó la cuestión con humor, reconociendo el poder de la televisión para fijar pequeños gestos en la memoria colectiva.
Más allá de la broma, el cantante mantiene la agenda activa: la mención del lapsus apareció en el marco de la promoción de su nuevo proyecto musical y de su gira, momentos en los que combina la exposición mediática con la cercanía hacia su público. La conversación con el presentador mostró un tono cómplice que alivió cualquier posible incomodidad por el equívoco.
Para los seguidores, la historia añadió un motivo más para sonreír en los encuentros con el artista: algunos fans ya incorporan el apodo como guiño durante firmas y saludos, mientras que otros prefieren seguir pidiéndole su nombre real. Alborán, por su parte, parece haber aceptado la pequeña metamorfosis con buen humor y naturalidad.




