Ningún hombre ni médico puede determinar por características físicas cuánto tiempo lleva una mujer sin tener relaciones sexuales, según el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos.
El mito de la vagina que “se cierra” sin sexo
La creencia de que la vagina cambia de tamaño por falta de penetración es falsa. Al estar formada por músculos y tejido elástico, lo que puede variar es la sensación durante una relación sexual, no la anatomía en sí.
El ACOG señala que los músculos del suelo pélvico pueden contraerse involuntariamente por nervios, miedo o anticipación al dolor. Ciertas condiciones relacionadas con dolor sexual pueden provocar tensión muscular y hacer que la penetración resulte difícil, pero eso no equivale a que la vagina se haya “cerrado”.
El himen tampoco es evidencia de nada
El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos precisa que la presencia o ausencia del himen no indica si una persona ha tenido relaciones sexuales. El himen puede estirarse o modificarse por el uso de tampones, actividad física o procedimientos médicos.
Asimismo, ninguna exploración médica puede determinar cuándo fue la última vez que una persona tuvo relaciones basándose en la apariencia de la vagina o del himen.
Lo que sí podría percibir una pareja sexual
Es posible que durante la penetración se sienta mayor presión, pero las causas pueden ser múltiples: nivel de excitación, lubricación, posición sexual o contracción muscular. Ninguno de esos factores confirma abstinencia.
Lo que sí podría notarse es si la mujer está nerviosa o tensa, lo que puede dificultar relajarse o lubricar. Sin embargo, una mujer también puede llevar dos años sin tener relaciones y sentirse completamente cómoda desde el primer momento.




