Con leche entera, jugo de limón o vinagre y sal opcional, es posible preparar ricotta fresco en casa en un total de 55 minutos, sin equipo especializado.
Ingredientes y tiempo de preparación
La receta rinde aproximadamente 350 a 400 gramos de ricotta, equivalentes a cuatro porciones. Solo requiere dos litros de leche entera, 60 mililitros de jugo de limón o vinagre de alcohol, y cinco gramos de sal fina de forma opcional.
El tiempo se distribuye en 10 minutos de preparación, 15 de cocción y entre 20 y 30 minutos de reposo y escurrido. No se necesita ningún equipamiento especializado para obtener el resultado.
Paso a paso del proceso
El primer paso es calentar la leche a fuego medio en una olla limpia hasta alcanzar entre 85 y 90 grados Celsius, sin dejarla hervir. Luego se apaga el fuego, se incorpora el jugo de limón o el vinagre, y se mezcla con suavidad durante 10 segundos.
La preparación debe reposar 10 minutos hasta que se observe la separación de grumos blancos del suero amarillento. Después se vuelca sobre un colador cubierto con gasa o lienzo fino colocado sobre un bowl, se agrega la sal y se deja escurrir.
El tiempo de escurrido define la textura final: entre 20 y 30 minutos produce una ricotta más firme, mientras que un escurrido más corto da un resultado más cremoso.
Usos y valor nutricional
El ricotta obtenido es apto para untar tostadas, rellenar canelones, ravioles y empanadas, elaborar tartas, y sumar a preparaciones dulces o saladas. Cada porción aporta 110 kilocalorías, ocho gramos de proteínas, siete gramos de grasas y cuatro gramos de carbohidratos.
Conservación y recomendaciones
Una vez listo, debe guardarse en un recipiente hermético y mantenerse refrigerado, donde conserva sus características por hasta tres días. No se recomienda congelarlo porque puede perder cremosidad y quedar granulosa al descongelarse.
Si se congela, se aconseja utilizarla posteriormente en rellenos, tartas o preparaciones que requieran cocción.




