La justicia española le dio la razón a Shakira en el pleito que mantenía con la Hacienda de ese país y ordenó devolverle más de 60 millones de euros, tras concluir que no era residente fiscal en España durante 2011.
La decisión anula sanciones y liquidaciones que, según la Audiencia Nacional, fueron impuestas de manera indebida.
De acuerdo con la sentencia, la Administración no logró probar que la cantante permaneciera en España ni que tuviera allí el centro de sus intereses económicos y familiares en ese periodo. Por esa razón, el tribunal consideró contrarias a derecho las obligaciones tributarias que le habían sido exigidas por ese ejercicio.
El fallo representa un nuevo capítulo en la prolongada disputa entre la artista colombiana y la Agencia Tributaria española, que había reclamado pagos por concepto de IRPF e impuesto sobre el patrimonio. Ahora, además de la devolución de las cantidades abonadas, también deberán sumarse los intereses correspondientes.
La resolución se conoce en medio del permanente interés mediático alrededor de los asuntos fiscales de Shakira, una de las figuras más reconocidas de la música latina. El caso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la residencia fiscal de artistas internacionales que desarrollan actividades en varios países.




