Un laboratorio español comparó tres tipos de paletas de cocina tras lavarlas en lavavajillas e incubar muestras durante 48 horas, y la silicona resultó con mayor carga bacteriana.
Silicona encabeza el crecimiento bacteriano
La organización Sacim realizó el experimento con paletas de silicona, madera y acero inoxidable bajo las mismas condiciones de uso y limpieza. Los utensilios fueron lavados en lavavajillas, almacenados de forma habitual y luego sometidos a un proceso de incubación de 48 horas para observar el crecimiento de microorganismos.
Los resultados indicaron que la paleta de silicona presentó el mayor crecimiento bacteriano, seguida por la de madera, mientras que el acero inoxidable registró la menor acumulación de gérmenes entre las tres opciones.
Resultados no son una regla absoluta
Sin embargo, Sacim enfatizó que los hallazgos no deben interpretarse como una norma general. “¿Significa esto que los utensilios de silicona siempre acumulan más bacterias? No. Este es el resultado obtenido en las condiciones de nuestro experimento”, explicó la entidad.
El laboratorio señaló que el desgaste progresivo de los materiales puede generar pequeñas irregularidades en las superficies, lo que facilita la retención de humedad y microorganismos incluso después del lavado. Asimismo, precisó que el diseño de cada utensilio influye en la facilidad con la que puede limpiarse.
Acero inoxidable, el mejor desempeño en la prueba
El acero inoxidable obtuvo el mejor resultado debido a su superficie lisa, que favorece las labores de limpieza. Sacim indicó que por esa razón este material es ampliamente utilizado en la industria alimentaria y en entornos donde el control de la higiene es prioritario.
La madera obtuvo un resultado intermedio, contrario a la percepción popular de que sería el material más contaminado. La organización detalló que su comportamiento depende del tipo de madera, su estado de conservación y el mantenimiento del utensilio.
El mantenimiento, factor determinante
Sacim advirtió que el estado de conservación, la frecuencia de uso, el método de lavado y el reemplazo de piezas deterioradas son factores que influyen directamente en las condiciones de higiene durante la preparación de alimentos. El experimento fue documentado y compartido por la organización a través de Instagram.




