Un ataque con arma blanca durante el rodaje de la cuarta temporada de la serie Sin senos sí hay paraíso en Bogotá dejó tres personas fallecidas, entre ellas dos integrantes del equipo de producción y el presunto agresor, además de un herido de gravedad, confirmaron autoridades colombianas y la cadena Univision.
El hecho ocurrió la tarde del sábado 18 de abril en un punto cercano a la avenida Circunvalar, en el sector de Los Laches, donde se había instalado el set de grabación de la exitosa telenovela, lo que provocó conmoción en la industria televisiva latinoamericana.
Las víctimas mortales pertenecientes al equipo técnico fueron identificadas como Henry Benavides, de 45 años, quien se desempeñaba como conductor, y Nicolás Francisco Perdomo, un joven asistente de producción cuya edad ronda los 18 a 25 años, de acuerdo con reportes de prensa que citaron fuentes oficiales.
El tercer fallecido es el presunto atacante, identificado como José Cubillos García, de 23 años, quien habría sido reducido en el lugar por otros miembros del equipo tras el violento episodio. Además, se reportó al menos una persona más herida en estado crítico y la captura de varios involucrados mientras las autoridades recopilan testimonios y evidencias.
De acuerdo con versiones preliminares recogidas por medios colombianos, el ataque se habría desatado durante una pausa de la grabación, cuando el agresor pidió fuego para encender un cigarrillo y, tras recibir una negativa, agredió por sorpresa a una de las víctimas con un bisturí a la altura del cuello.
En cuestión de segundos, el caos se apoderó del set: otros integrantes del equipo intentaron intervenir, se produjo un forcejeo y el atacante terminó abatido en el lugar, mientras las demás personas heridas eran auxiliadas de emergencia. Estas primeras reconstrucciones de los hechos están bajo verificación de las autoridades, que analizan cámaras, testimonios y peritajes para establecer con precisión cómo se desarrolló la secuencia de violencia.
El caso está en manos de la Policía Metropolitana de Bogotá, cuyo comandante, el general Giovanni Cristancho, confirmó que el saldo fue de tres fallecidos, incluido el agresor, y al menos una persona herida, mientras que cuatro personas habrían sido detenidas en el marco de las investigaciones.
Las diligencias apuntan a esclarecer si el ataque tuvo un detonante puntual, como una discusión momentánea, o si existían antecedentes entre el agresor y las víctimas que pudieran explicar el desenlace fatal. Paralelamente, la fiscalía y los peritos forenses trabajan en la reconstrucción minuciosa de la escena para determinar responsabilidades y eventuales omisiones en los protocolos de seguridad del rodaje.
La industria del entretenimiento en Colombia y en toda la región reaccionó con impacto y pesar ante la noticia, ya que Sin senos sí hay paraíso es una de las producciones más reconocidas de la televisión hispana y su rodaje congrega a un amplio equipo técnico y artístico. Actores como Gregorio Pernía, Majida Issa, Carmen Villalobos y Carolina Gaitán compartieron mensajes de luto y solidaridad en redes sociales, pidiendo respeto por las víctimas y sus familias, al tiempo que colegas de otras producciones se sumaron al llamado.
En varios países, incluida Guatemala, el caso ha generado un intenso debate sobre las condiciones de seguridad en los sets de filmación y los controles que deben existir cuando se graban escenas en espacios abiertos.
El ataque durante el rodaje de Sin senos sí hay paraíso abre interrogantes sobre la protección del personal técnico y artístico en una industria que, aunque enfocada en el entretenimiento, opera muchas veces en contextos urbanos complejos y con recursos limitados. Organizaciones del sector audiovisual han insistido en la necesidad de revisar protocolos, fortalecer la presencia de personal de seguridad y garantizar acompañamiento psicológico tras hechos traumáticos como este.
Mientras avanzan las investigaciones en Bogotá, familiares, amigos y compañeros de Henry Benavides y Nicolás Francisco Perdomo exigen justicia y que esta tragedia marque un antes y un después en la forma en que se gestiona la seguridad en los rodajes televisivos de la región.




