Vacuna pionera contra el cáncer de mama supera su primera prueba en humanos
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Vacuna pionera contra el cáncer de mama supera su primera prueba en humanos

Mía09-mar

Un ensayo clínico en Estados Unidos ha dado un paso histórico en la lucha contra el cáncer de mama con la presentación de los resultados finales de la primera vacuna preventiva dirigida a este tipo de tumor. Desarrollada por investigadores de Cleveland Clinic en alianza con la biotecnológica Anixa Biosciences, la vacuna completó con éxito su fase 1 en humanos, mostrando un perfil de seguridad aceptable y la capacidad de activar al sistema inmunológico en la mayoría de las participantes, un requisito clave antes de evaluar si realmente puede prevenir la enfermedad.

El estudio se centró en el cáncer de mama triple negativo, uno de los subtipos más agresivos y difíciles de tratar, que afecta con especial dureza a mujeres jóvenes y con menos opciones terapéuticas. La vacuna se diseñó para entrenar al sistema inmune a reconocer y atacar una proteína llamada alfa-lactoalbúmina, presente en la mayoría de los tumores triple negativos, pero ausente en el tejido mamario normal después de la lactancia. Con esto, los investigadores buscan una inmunización primaria: impedir que el tumor llegue siquiera a aparecer en mujeres con alto riesgo, en lugar de limitarse a evitar recaídas.

La fase 1, iniciada en 2021, incluyó a 35 mujeres divididas en tres grupos: pacientes que habían sido tratadas por cáncer de mama triple negativo y estaban libres de enfermedad pero con alto riesgo de recaída; mujeres sin cáncer, portadoras de mutaciones genéticas como BRCA1 o BRCA2 que aumentan significativamente el riesgo y que optaron por una mastectomía preventiva; y un tercer grupo con cáncer triple negativo temprano tratado en combinación con inmunoterapia estándar. En conjunto, alrededor del 74 por ciento de las participantes desarrolló una respuesta inmune dirigida contra la proteína objetivo, lo que indica que el organismo aprende a reconocerla y potencialmente podría atacar células tumorales futuras que la expresen.

En términos de seguridad, los efectos secundarios se consideraron manejables: el evento más frecuente fue inflamación leve de la piel, picor o enrojecimiento en el sitio de la inyección, y los investigadores definieron la dosis máxima tolerada sin registrar complicaciones graves que impidieran avanzar. Aunque estos resultados no demuestran todavía que la vacuna prevenga el cáncer de mama en la vida real, sí proporcionan la señal necesaria para seguir adelante con estudios más amplios que midan su eficacia en la reducción de casos nuevos y de recurrencias en poblaciones de riesgo.

Con los datos de esta primera etapa, el equipo trabaja ya en el diseño de un ensayo de fase 2 que se llevará a cabo en los próximos años y que buscará responder la pregunta que millones de mujeres se hacen: si es posible recibir una vacuna para evitar, antes de que aparezca, uno de los cánceres más temidos. Para comunidades donde el acceso al diagnóstico temprano es limitado, como ocurre en gran parte de América Latina, una herramienta preventiva de este tipo podría cambiar profundamente el panorama de la salud femenina. De momento, los especialistas piden cautela, pero coinciden en que esta primera vacuna preventiva contra el cáncer de mama abre una puerta real a una nueva forma de protección para las mujeres de alto riesgo.