Zendaya rechaza el ‘cold plunge’ y la ciencia le da la razón
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Zendaya rechaza el ‘cold plunge’ y la ciencia le da la razón

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La actriz confesó en Vogue que prefiere duchas largas y calientes. Expertos señalan que las mujeres tienen razones fisiológicas para evitar los baños de agua fría.

La actriz fue directa: “Definitivamente no soy una chica de agua fría”

Zendaya, protagonista de La Odisea y Spider-Man: Brand New Day, se declaró contraria a los cold plunges en una entrevista con Vogue. “Me gustan las duchas muy largas y muy calientes. Cuando estoy agobiada, solo necesito ir a sentarme en la ducha”, confesó la actriz, quien agregó que a veces lleva un té helado para tomarlo a sorbitos mientras se ducha.

Los baños de agua fría consisten en la inmersión en agua de entre 10 y 15 °C durante uno a cinco minutos. La práctica se extendió en los últimos años entre celebridades por sus supuestos efectos positivos sobre la recuperación muscular, la reducción del estrés y la mejora del estado de alerta.

Fisióloga advierte: el cuerpo femenino reacciona diferente al frío

La fisióloga del ejercicio y científica en nutrición Stacy Sims planteó una perspectiva específica para las mujeres en The Mel Robbins Podcast. “Las mujeres no necesitan ser tan frías”, afirmó al ser consultada sobre si deberían practicar los cold plunges.

Sims explicó que cuando las mujeres se meten en agua helada, el cuerpo activa el sistema nervioso simpático con mayor intensidad que en los hombres, lo que puede derivar en una respuesta de cierre fisiológico en lugar de producir beneficios metabólicos. La experta atribuyó esa diferencia al mayor porcentaje de grasa corporal en las mujeres y a su mayor dependencia de la vasodilatación y vasoconstricción para regular la temperatura.

La evidencia científica, aún sin consenso

El médico especialista en medicina deportiva Dominic King reconoció ante la Cleveland Clinic que “algunas personas obtienen un gran alivio con los baños de hielo” y que se han observado “beneficios físicos, mentales y funcionales” de la terapia de frío. Sin embargo, la investigación sobre diferencias por sexo no es concluyente.

Un estudio de 2020 no encontró diferencias relevantes en las respuestas termogénicas entre hombres y mujeres jóvenes, aunque sí detectó cambios metabólicos y hormonales más pronunciados en ellas. Además, un análisis de 2025 publicado en PLOS One encontró que los hombres —pero no las mujeres— reportaron mejorar su sueño tras los baños de hielo.

Sims respalda el calor: saunas y duchas calientes, más beneficiosas para ellas

Sims también respaldó la preferencia de Zendaya por las duchas calientes y señaló que las mujeres toleran el calor mejor que los hombres, especialmente en saunas. “Una mujer puede sentarse arriba durante unos 20 minutos, sin sudar todavía, absorbiendo el calor, vasodilatando, y eso es excelente”, indicó en el mismo podcast.

Según la fisióloga, el cuerpo femenino responde al calor del sauna con la producción de proteínas de choque térmico, que protegen las células del estrés y favorecen su reparación. Esas proteínas activan cambios celulares que mejoran la forma en que los músculos utilizan la glucosa y las grasas como fuente de energía.

Asimismo, la exposición al calor incrementa el flujo sanguíneo al cerebro y mejora la capacidad de los vasos para contraerse y dilatarse, una función que cobra relevancia a medida que las mujeres se acercan a la perimenopausia. “Si hacemos de 10 a 15 minutos dos veces por semana, como mínimo, se obtienen beneficios para la salud”, precisó Sims.