¿Por qué el cabello huele mal aunque esté recién lavado?
Bienestar

¿Por qué el cabello huele mal aunque esté recién lavado?

Mía17-jul

La humedad prolongada en el cuero cabelludo favorece bacterias, levaduras y hongos que generan mal olor, incluso después del lavado, según especialistas de Cleveland Clinic.

Microorganismos, el origen del problema

Dejar el cuero cabelludo húmedo por tiempo prolongado crea un ambiente propicio para el crecimiento de bacterias, levaduras y hongos, según especialistas de Cleveland Clinic. Estos microorganismos descomponen el sebo, el sudor y las células muertas que se acumulan de forma natural en el cabello.

Los dermatólogos advierten que la humedad persistente favorece en particular la presencia de la levadura Malassezia, relacionada con la dermatitis seborreica y otras afecciones del cuero cabelludo.

Hábitos que agravan el olor capilar

Los expertos identifican varios factores que contribuyen al problema, más allá de la higiene personal. Entre ellos señalan la acumulación de sebo, el sudor, los residuos de productos capilares, el crecimiento excesivo de levaduras, la dermatitis seborreica y una rutina de cuidado poco adecuada.

Asimismo, hábitos específicos incrementan el riesgo: secar el cabello de forma incompleta, mantener una toalla sobre la cabeza durante varias horas o acostarse con la melena mojada.

Cómo secar el cabello para prevenir el olor

Para reducir la humedad en el cuero cabelludo, los especialistas recomiendan retirar el exceso de agua con una toalla de microfibra o una camiseta de algodón, sin frotar con fuerza. Indican que se deben secar primero las raíces y el cuero cabelludo, por ser las zonas donde más se acumula la humedad.

Si se utiliza secador, precisaron que debe mantenerse una distancia de entre 15 y 20 centímetros y emplearse temperatura media o baja. Además, recomiendan evitar permanecer varias horas con el cabello húmedo.

Finalmente, los expertos aconsejan acudir a un dermatólogo si el mal olor persiste después del lavado o se acompaña de picazón intensa, descamación, enrojecimiento, dolor, secreción o caída excesiva del cabello.