Mia Khalifa escribió “Lethal face card” en una publicación de Instagram de la cantante mexicana el 7 de septiembre de 2026, generando reacciones entre los seguidores de la artista.
El comentario que captó la atención de los Keninis
Kenia Os compartió el lunes 7 de septiembre una serie de fotografías vinculadas a una campaña publicitaria en su cuenta de Instagram. Entre las reacciones que recibió la publicación, un comentario destacó por encima del resto: el de Mia Khalifa, quien escribió la frase en inglés “Lethal face card”.
La expresión puede traducirse como “rostro letal” y funciona como un elogio hacia la apariencia facial de una persona. El término “face card”, extendido en plataformas como TikTok, Instagram y X, compara el rostro con una tarjeta que nunca es rechazada, es decir, que mantiene su atractivo en cualquier circunstancia o fotografía. Al añadir “lethal”, el elogio adquiere un tono hiperbólico.
Los seguidores de Kenia Os, conocidos como Keninis, detectaron el mensaje entre los comentarios de la publicación. La atención generada se atribuye, según el material, a la presencia digital de Khalifa y a su historial como figura pública en redes sociales.
Una campaña sin detalles adicionales
La publicación de Kenia Os se centró en imágenes ligadas a un proyecto publicitario. La artista no precisó en el material si las fotografías corresponden al lanzamiento de una marca, una colaboración o una nueva etapa de alguno de sus proyectos personales.
El comentario de Khalifa no incluyó una invitación, una propuesta de colaboración ni una declaración adicional sobre la cantante. Se trató de un mensaje breve dirigido a las fotografías compartidas ese lunes. Hasta el momento de la publicación de esta nota, Kenia Os no había difundido una respuesta pública al mensaje.
Quién es Mia Khalifa
Mia Khalifa, cuyo nombre real es Sarah Joe Chamoun, nació en Líbano y llegó a Estados Unidos con su familia en 2001, de acuerdo con un perfil publicado por Playboy. Khalifa relató a ese medio que creció en una familia católica y conservadora, y que enfrentó bullying y discriminación durante sus primeros años en ese país.
Su paso por la industria para adultos comenzó en 2014, cuando aceptó un trabajo como modelo que derivó en grabaciones pornográficas. Esa etapa duró unos meses, pero una de las escenas grabadas, en la que portaba un hiyab islámico, la colocó entre las búsquedas más frecuentes de sitios pornográficos. La ex actriz relató que recibió amenazas de grupos extremistas, entre ellos ISIS, y que su imagen fue utilizada en materiales de propaganda.
Khalifa indicó a Playboy que recibió 12,000 dólares por el trabajo realizado durante su estancia en la industria y que no obtuvo regalías por los videos que continuaron circulando. Tras su retiro, desarrolló una presencia en redes sociales, proyectos de moda y contenidos de suscripción, además de participar en conversaciones vinculadas con deportes.




