Ejercicios ‘en casa’ que mejoran la circulación y reducen la apariencia de várices
Bienestar

Ejercicios ‘en casa’ que mejoran la circulación y reducen la apariencia de várices

Míahace 16h

Ejercicios de bajo impacto activa los músculos de la pantorrilla, que funcionan como bomba secundaria para devolver la sangre al corazón y reducir la pesadez en las piernas.

Por qué el músculo de la pantorrilla es clave

Las várices aparecen cuando las válvulas de las venas fallan y la sangre se acumula en las piernas en lugar de regresar al corazón con eficiencia. Sin movimiento regular, esa acumulación provoca pesadez, hinchazón y dolor que se intensifican con el paso de las horas.

El ejercicio activa los músculos de la pantorrilla, que empujan la sangre hacia arriba y compensan la falla valvular. La constancia en la rutina es lo que reduce los síntomas, frena la progresión y mejora la apariencia de las piernas.

Elevación de piernas y bombas de tobillo

Acostada boca arriba, levantar las piernas hacia el techo manteniéndolas rectas, sostener unos segundos y bajarlas. Tres series de diez repeticiones con treinta segundos de descanso es la dosis recomendada. Este movimiento mejora el retorno venoso de forma inmediata y resulta especialmente útil al final del día.

Sentada con las piernas extendidas, flexionar y apuntar los pies de forma alternada también activa esos músculos. De pie, subir y bajar en puntas de pie de veinte a treinta veces por pie cumple la misma función. La Cleveland Clinic señala que estas bombas de tobillo aumentan el flujo sanguíneo y reducen el riesgo de acumulación en la parte inferior de las piernas.

Caminar: el ejercicio más accesible

Treinta minutos a paso ligero activan las pantorrillas de forma continua y mejoran toda la circulación con impacto cardiovascular. Quienes no puedan salir pueden caminar en el lugar con el mismo ritmo y duración para obtener resultados similares.

Yoga y pilates como apoyo al drenaje venoso

Las posturas invertidas del yoga, como elevar las piernas contra la pared, facilitan el drenaje venoso de forma pasiva. Las secuencias de pilates que trabajan piernas y core reducen la tensión en las extremidades y mejoran la circulación. Veinte a treinta minutos diarios de cualquiera de estas disciplinas marcan una diferencia notable con constancia.

Ejercicios y hábitos que conviene evitar

Correr en superficies duras o saltar puede aumentar la presión sobre las venas cuando ya hay várices presentes. Quien decida correr debe hacerlo en superficies blandas y con calzado de buena amortiguación. Permanecer muchas horas de pie o sentada sin moverse es tan dañino para la circulación como el sedentarismo total.