Exenfermera se convierte en la primera ‘Arzobispa de Canterbury’ en 1.400 años de historia
Mujer Empoderada

Exenfermera se convierte en la primera ‘Arzobispa de Canterbury’ en 1.400 años de historia

Míahace 3d

Sarah Mullally, de 63 años, fue investida el miércoles en la Catedral de Canterbury como la primera mujer en liderar la Iglesia Anglicana en más de 1.400 años de historia del cargo.

Tres golpes a la puerta que rompieron 14 siglos

Siguiendo la tradición centenaria, Mullally llamó tres veces a las puertas de la catedral antes de entrar para celebrar su investidura. Fue la primera vez que una mujer realizó ese gesto ritual que marca el inicio de cada nuevo liderazgo anglicano. La ceremonia se celebró en la Fiesta de la Anunciación, fecha que la iglesia utiliza para conmemorar a “una de las grandes mujeres de la Biblia”.

A la celebración asistieron el príncipe Guillermo, la princesa Catalina, el primer ministro británico Keir Starmer y representantes de las 42 iglesias miembros de la Comunión Anglicana. También estuvieron presentes delegados de las iglesias católica romana y ortodoxa.

De enfermera jefe a líder de 100 millones de anglicanos

Dato Detalle
Nombre Sarah Mullally
Edad 63 años
Lugar de nacimiento Woking, suroeste de Londres (1962)
Cargo Arzobispa de Canterbury
Cargo anterior Obispa de Londres
Ordenación sacerdotal A los 40 años
Nombramiento formal Enero de 2025

Mullally trabajó como enfermera en el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido y fue nombrada jefa de enfermería de Inglaterra a los 37 años, siendo la persona más joven en ocupar ese cargo. Mientras ejercía esa función, comenzó su formación para el ministerio. En 2015 se convirtió en la cuarta mujer en ser nombrada obispa en la Iglesia de Inglaterra, y tres años después fue designada obispa de Londres.

Su nombramiento como arzobispa se produjo tras un proceso de selección de varios meses a cargo de un comité de clérigos y laicos, con representantes del gobierno y de la Comunión Anglicana. Mullally sustituye al exarzobispo Justin Welby, quien renunció en noviembre de 2024 tras ser criticado por no actuar con determinación ante denuncias de abuso físico y sexual cometidas por un voluntario en un campamento afiliado a la iglesia.

Cisma interno y escándalos sin resolver

La nueva arzobispa asume el cargo en un momento de profunda división interna. Sectores de la comunión rechazan el liderazgo femenino en el episcopado; el arzobispo Henry Ndukuba, de la Iglesia de Nigeria, calificó su elección de “devastadora” e insensible a quienes no aceptan ese modelo de autoridad.

Además, la iglesia enfrenta cuestionamientos por no haber erradicado los escándalos de abusos sexuales que la afectan desde hace más de una década. En entrevista con la BBC esta semana, Mullally señaló que la institución estaba “buscando estar más informada sobre el trauma, escuchando a los sobrevivientes y a las víctimas de abuso”, y agregó que “se debe arrojar luz sobre todas nuestras acciones, y cuanto más altos seamos, más luz debe arrojarse”.

Reconocimiento mundial al nombramiento

La ceremonia incluyó gestos que subrayaron el alcance global de la comunión: el arzobispo Albert Chama, de Zambia, ofreció una oración en lengua bemba, y la obispa Alba Sally Sue Hernández García, de México, realizó una lectura bíblica en español. La oración del Kyrie fue en urdu y un coro africano avanzó por la nave entonando un canto de alabanza.

George Gross, experto en teología y la monarquía en el King’s College London, indicó a The Associated Press que el nombramiento convierte de inmediato a Mullally en una de las figuras cristianas más reconocidas del mundo, junto al papa. “El techo de cristal se ha hecho añicos”, declaró.