El fotógrafo Greg Brennan capturó a Kate Moss en una escalera trasera del Donmar Warehouse en Londres en 2007, en lo que se convertiría en la imagen más icónica de la modelo, aunque también la más distorsionada por los tabloides.
Un desvío fortuito cambió la carrera de Brennan
Brennan había sido asignado originalmente al hotel The Dorchester para cubrir la fiesta de cumpleaños número 33 de Moss, que se había convertido, según él mismo, en “una especie de evento mediático anual”. Cuando corrió la voz de que la modelo aún estaba en el Donmar Warehouse, cruzó la ciudad apresuradamente, solo para encontrar la entrada bloqueada por fotógrafos y curiosos.
Con las baterías del flash casi agotadas, regresó a su coche y recordó que a finales de los años 90 había fotografiado a Nicole Kidman saliendo por la puerta trasera de ese mismo teatro. Decidió hacer un desvío rápido “solo para comprobar”, según relató. Al asomarse, encontró a Moss sentada en las escaleras, fumando, con un abrigo de piel.
“Pasé por la puerta, eché un vistazo y supe que tenía unos segundos, si acaso, para actuar”, indicó Brennan. Disparó una serie de 10 imágenes antes de que la modelo y Pete Doherty —quien quedó justo fuera del encuadre— abandonaran el lugar en un automóvil. La pareja había enviado otro vehículo a la entrada principal como señuelo.

Los tabloides construyeron una narrativa que Brennan desmiente
Al día siguiente, la imagen apareció en casi todos los tabloides británicos, acompañada de relatos sobre una fiesta de 24 horas “de todo beber, todo bailar”, según publicó el Daily Mail. Otros medios la asociaron con reportes de peleas y celebraciones en baños, construyendo alrededor de la foto una historia de exceso que Brennan califica de falsa.
“He leído que tropezó con su vestido, que se cayó por las escaleras, que eran las 4 de la mañana; nada de eso es cierto. Nada”, señaló el fotógrafo, quien tiene ahora 53 años. Brennan precisó además que Moss estaba completamente sobria cuando se tomó la imagen.
El contexto mediático de la época contribuyó a la distorsión. Un escándalo de drogas en 2005 había marcado la narrativa pública en torno a Moss bajo el apodo “Cocaine Kate”, aunque nunca fue acusada formalmente y fue nombrada modelo del año en los British Fashion Awards al año siguiente.

La imagen favorita de Brennan no es la que el mundo conoce
“Entiendo por qué lo hacen”, dijo Brennan sobre la cobertura de los tabloides, y agregó: “Kate fumando un cigarrillo, sentada en las escaleras, realmente no vende periódicos”. Para él, la foto solo muestra “a una de mis modelos favoritas luciendo lo mejor posible en el apogeo de su carrera”.
La imagen preferida de Brennan de ese encuentro es, de hecho, otra: una tomada un instante después, en la que Moss está de pie dirigiéndose hacia la puerta. “Es más de pasarela”, explicó. Aun así, reconoce que los fotógrafos no controlan qué imágenes capturan la imaginación del público.
“Dicen que todo buen fotógrafo, en algún momento de su carrera, debería tener una imagen que trascienda a todas las demás”, reflexionó Brennan. “Y siento que lo he logrado con esta, pero no fue intencional”.
El libro The Big Shot: Photographs by Greg Brennan, publicado por ACC Art Books, está disponible en librerías e incluye ambas fotografías del encuentro.




