El virus del papiloma humano (VPH) puede permanecer indetectable por años, por lo que un diagnóstico positivo no determina cuándo ni quién transmitió la infección.
Un diagnóstico que no señala culpables
Detectar VPH en una pareja no es evidencia de infidelidad. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) señalan que las parejas suelen compartir el virus y que, en la mayoría de los casos, es imposible determinar quién lo transmitió originalmente.
El virus puede contraerse antes de que inicie una relación y detectarse mucho tiempo después. Tampoco existe ninguna prueba médica que permita establecer en qué momento ocurrió el contagio ni quién lo originó.
El virus puede ser silencioso durante años
Una de las características del VPH es que frecuentemente no produce síntomas, verrugas ni señales visibles. El sistema inmunitario logra controlar la infección de forma natural en uno o dos años en la mayoría de los casos, pero algunas infecciones persisten y pueden volver a detectarse tras haber permanecido indetectables.
Por eso, una persona puede obtener un resultado positivo después de varios años dentro de una relación monógama, incluso si pruebas anteriores habían salido negativas. Que el VPH aparezca hoy en una prueba no significa que el contagio haya ocurrido recientemente.
No se requieren múltiples parejas para contraerlo
El VPH no se transmite únicamente mediante relaciones sexuales con penetración. También puede propagarse a través del contacto íntimo de piel con piel durante la actividad sexual, incluso cuando quien tiene el virus no presenta ningún síntoma.
Esto significa que una persona puede adquirir la infección aunque solo haya tenido una pareja sexual a lo largo de su vida. Asimismo, un hombre puede transmitir el virus años después de haberse contagiado, dado que la infección puede persistir o volver a detectarse con el tiempo.




