No todo malestar laboral se debe al exceso de tareas. En muchas ocasiones, lo que está en juego es el ambiente emocional dentro del lugar de trabajo. Las relaciones laborales tóxicas pueden derivar en agotamiento extremo, baja autoestima y serios problemas de salud física y mental.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció en 2019 al burnout como un fenómeno ocupacional. Sin embargo, aún cuesta identificar cuándo lo que vivimos no es solo estrés, sino una forma de maltrato emocional.
¿Qué actitudes tóxicas pueden estar presentes en tu entorno laboral?
- Jefaturas que ejercen un control excesivo (micromanagement).
- Culturas que valoran el exceso y penalizan el descanso o el autocuidado.
- Competencia dañina y destructiva entre colegas.
¿Qué puedes hacer al respecto?
- Documenta cada situación que vulnere tus derechos.
- Define límites claros respecto a horarios y disponibilidad.
- Apóyate en redes dentro o fuera de tu empresa para no sentirte sola.
Tu salud emocional también importa en el trabajo. No normalices lo que te hace daño.




