El canal de YouTube MiradasBiologicas explicó que el amarillamiento de hojas puede deberse al pH del suelo, no a la falta de nutrientes, y propone el vinagre como correctivo.
El pH, no la tierra, puede ser el verdadero problema
Según MiradasBiologicas, cuando el suelo se vuelve demasiado alcalino, minerales como el hierro quedan bloqueados y las raíces no pueden absorberlos, aunque estén presentes en cantidades suficientes. El problema no es la ausencia de nutrientes, sino las condiciones químicas del sustrato que impiden su aprovechamiento.
Para identificar el tipo de pH antes de aplicar fertilizantes, el canal propone una prueba casera con dos muestras de tierra mezcladas con agua. Si al agregar bicarbonato aparecen burbujas, el suelo tiende a ser ácido; si la efervescencia ocurre al añadir vinagre, apunta a un suelo alcalino.
El agua dura también eleva el pH gradualmente
El canal señaló que el uso continuo de agua dura puede aumentar el pH del suelo de forma progresiva. Por ello, indicó que en algunos casos no basta con fertilizar, sino que también es necesario corregir las características del agua de riego.
Como alternativa, MiradasBiologicas propone añadir pequeñas cantidades de vinagre al agua. Cuando el agua deja depósitos de sarro, la dosis recomendada es de aproximadamente 1 mililitro —unas 20 gotas— por cada litro. Si genera acumulaciones visibles de carbonatos, como manchas blancas en recipientes o grifos, la cantidad puede aumentar hasta media cucharadita o una cucharadita por litro.
Cómo aplicar el tratamiento y leer los resultados
El canal recomienda aplicar el agua con vinagre una vez por semana, alternándola con riegos normales. Para evaluar si el tratamiento funciona, precisó que hay que observar el crecimiento nuevo, ya que las hojas antiguas con amarillamiento y nervaduras verdes difícilmente se recuperan.
Una mejora en la disponibilidad de nutrientes debería reflejarse en brotes y hojas nuevas con coloración verde más uniforme, detalló MiradasBiologicas. Además, destacó que el control del pH favorece la absorción de otros minerales esenciales para el desarrollo vegetal, no solo del hierro.




