Carlota de pan de muerto: el dulce sabor de la tradición
Bienestar

Carlota de pan de muerto: el dulce sabor de la tradición

Mía•hace 21h

Un postre sin horno que combina pan de muerto, galletas y crema de limón en capas. Se prepara en 20 minutos y reposa 4 horas en la nevera.

Un postre de temporada que aprovecha el pan tradicional

La carlota de pan de muerto es una receta por capas que no requiere horno. Alterna pan de muerto, galletas María y una crema fría elaborada con leche condensada, leche evaporada y zumo de limón.

La ralladura de naranja y el aroma cítrico del limón conectan este postre con los sabores clásicos de la repostería mexicana de temporada. Rinde entre 4 porciones generosas y 6 porciones pequeñas si se sirve tras una comida abundante.

Ingredientes para preparar la carlota

Ingrediente Cantidad
Panes de muerto pequeños 4 piezas
Leche condensada 1 lata (375 g aprox.)
Leche evaporada 1 lata (360 ml aprox.)
Zumo de limón 60 ml
Galletas María 20 piezas
Ralladura de naranja 2 naranjas

Paso a paso: del molde a la nevera

El primer paso consiste en retirar con cuidado los huesitos decorativos de los panes y reservarlos para la decoración final. Luego se cortan los panes en rodajas de grosor similar para garantizar capas uniformes.

En el fondo de un molde o recipiente de cristal se coloca una capa de galletas María, seguida de una capa de rodajas de pan. La crema se prepara triturando la leche condensada, la leche evaporada y el zumo de limón durante uno o dos minutos, hasta obtener una mezcla lisa y ligeramente espesa.

Se vierte parte de la crema sobre el pan, cubriendo bien los bordes para que quede jugoso. El proceso de capas —galletas, pan y crema— se repite hasta llenar el recipiente.

Decoración, reposo y conservación

La superficie final se cubre con crema, se espolvorea ralladura de naranja y se colocan los huesitos reservados sin presionarlos para evitar que se hundan. El molde se cubre con film transparente y reposa en la nevera un mínimo de 4 horas.

Si la carlota reposa toda la noche, las capas adquieren una textura más tierna y compacta. Se conserva tapada en la nevera hasta 2 días; pasado ese tiempo, el pan puede quedar excesivamente blando.

No se recomienda congelarla, ya que la crema puede separarse al descongelarse. La estimación calórica por porción —calculada para 4 raciones— es de 950 kcal, con 145 g de hidratos de carbono, 34 g de grasas y 20 g de proteínas.