La piel trabaja de noche, el maquillaje lo impide
Durante la noche, la piel entra en modo reparación activa: regenera células, produce colágeno y procesa el daño acumulado durante el día. Cuando hay maquillaje encima, ese proceso queda bloqueado. La dermatóloga Jeannette Graf, del Mount Sinai Medical Center, señaló que usar base y maquillaje de noche evita la renovación celular y causa daño real al cutis, incluso si ocurre en pocas ocasiones.
El maquillaje también acumula durante el día contaminación, sebo y bacterias del ambiente. Todo eso permanece en contacto con la piel durante horas adicionales mientras se duerme, lo que resulta en poros tapados, puntos negros y brotes. Las bases de cobertura alta son las más problemáticas, precisó Graf, porque forman una capa más densa que impide que la piel respire.
El colágeno se descompone más rápido
El maquillaje atrapa los radicales libres que se acumulan en la piel durante el día, y esas moléculas descomponen el colágeno y aceleran el envejecimiento. La dermatóloga Joel Schlessinger advirtió que dormir con maquillaje de forma habitual envejece la piel de manera visible y prematura.
La zona de ojos, la más vulnerable
El rímel y el delineador que se restriegan durante la noche pueden causar irritación, infección y, en casos de hábito constante, pérdida de pestañas por obstrucción de los folículos. La dermatóloga Alexis Granite indicó que quitarse el maquillaje de ojos antes de dormir no es opcional.
Qué hacer al despertar con maquillaje puesto
Al despertar, lo indicado es limpiar con un desmaquillante suave, preferiblemente en aceite o agua micelar, antes de iniciar la rutina normal. Se debe evitar la exfoliación ese día porque la piel ya está sensibilizada, e hidratar bien.
Las especialistas recomendaron mantener el maquillaje ligero los días siguientes para que la piel pueda recuperarse. Una noche ocasional no arruina la piel de forma permanente, pero el hábito tiene consecuencias acumulativas que se notan con el tiempo.




