Pollo a la Coca-Cola, delicioso y facilísimo
Bienestar

Pollo a la Coca-Cola, delicioso y facilísimo

Míahace 1d

La combinación de pollo y Coca-Cola produce una salsa agridulce caramelizada. El plato rinde entre 4 y 6 porciones y toma 50 minutos en total.

La Coca-Cola ablanda el pollo y aporta color dorado

El pollo a la Coca-Cola funciona porque la bebida, al reducirse durante la cocción, genera un glaseado agridulce y brillante que elimina por completo el sabor original del refresco. La técnica combina un sellado inicial del pollo con una marinada de ajo, sal y pimienta de al menos dos horas. La maicena diluida en agua es el elemento que espesa la salsa al final de la cocción.

Además de la salsa, la Coca-Cola ayuda a mantener el pollo jugoso y le aporta un color dorado durante la cocción. La cebolla en juliana y los dientes de ajo añaden toques aromáticos que complementan el sabor dulce caramelizado. La receta puede prepararse con un pollo entero troceado o únicamente con muslos y contramuslos.

Ingredientes y pasos de preparación

Los ingredientes necesarios son: un pollo entero troceado o piezas de muslo y contramuslo, sal, pimienta, cuatro dientes de ajo, aceite de oliva, una cebolla, una lata de Coca-Cola de 330 ml, dos cucharadas de maicena y un tercio de vaso de agua.

El procedimiento inicia machaando los ajos con sal y pimienta para formar una pasta que se unta sobre las piezas secas de pollo. Tras el marinado en nevera, el pollo se sella en aceite caliente durante cinco a siete minutos por lado junto con la cebolla. Luego se incorpora la Coca-Cola, se tapa y se cocina a fuego medio entre 10 y 15 minutos, girando el pollo ocasionalmente.

Cuando la salsa se reduce a la mitad, se agrega la maicena diluida en agua y se cocina entre cinco y diez minutos más hasta que espese. La receta se puede servir con ensalada, patatas fritas, arroz o puré.

Valores nutricionales y conservación

Cada porción aporta aproximadamente entre 320 y 350 kilocalorías, 29 gramos de proteína, 10 gramos de grasa, 22 gramos de hidratos de carbono y entre 12 y 15 gramos de azúcares. Estas cifras son estimaciones que varían según los ingredientes específicos utilizados.

El plato se conserva hasta tres días en nevera dentro de un recipiente hermético y puede congelarse hasta dos meses. Se recomienda calentar bien antes de consumir.