Sal rosada, marina o refinada: cuál elegir según expertos
Bienestar

Sal rosada, marina o refinada: cuál elegir según expertos

Mía03-jun

La Clínica Mayo advierte que las distintas variedades de sal tienen un valor nutricional básico muy similar y que lo que más afecta la salud es la cantidad total de sodio consumida.

Origen distinto, sodio parecido

La sal refinada, conocida como sal de mesa, se obtiene de depósitos subterráneos o agua salada y pasa por procesos industriales para eliminar impurezas. Según la Clínica Mayo, suele enriquecerse con yodo, nutriente necesario para el funcionamiento de la glándula tiroides, y puede contener agentes antiaglomerantes.

La sal marina, en cambio, se obtiene mediante la evaporación del agua del mar o lagos salinos. La Clínica Mayo señala que es “menos procesada que la sal de mesa y retiene oligoelementos” como magnesio, calcio y potasio, lo que puede influir en su sabor, color y textura.

Sin embargo, la entidad médica precisa que ambas variedades contienen cantidades comparables de sodio cuando se comparan por peso, por lo que cambiar de refinada a marina no implica una reducción importante en el sodio consumido.

La sal rosada, sin ventaja nutricional clara

La sal rosada suele promocionarse como una alternativa menos procesada. No obstante, los minerales que contiene aparecen en cantidades reducidas y no representan una diferencia nutricional significativa frente a otras variedades, según el material analizado.

Las principales organizaciones de salud no consideran que una variedad de sal sea significativamente más saludable que otra por su contenido de minerales, independientemente de su origen o proceso de producción.

El límite diario recomendado de sodio

La Clínica Mayo recomienda moderar el consumo total de sodio. Las guías alimentarias en países como Estados Unidos sugieren limitar la ingesta diaria a menos de 2.300 miligramos, una cantidad equivalente aproximadamente a una cucharadita de sal de mesa.

La sal refinada presenta la ventaja de incluir yodo añadido, mientras que la sal marina y algunas sales minerales son preferidas por quienes buscan productos menos procesados o sabores distintos.