Preparar la piel, aplicar capas delgadas y fijar cada producto antes del siguiente son las claves para sostener un look de Halloween durante varias horas.
La base, el primer y más importante paso
El orden de aplicación evita que la base se cuartee, que las sombras se acumulen en el párpado y que la sangre falsa o la pintura facial manchen el disfraz. El kit no requiere productos profesionales: una crema hidratante ligera, prebase, base de larga duración, corrector, polvo traslúcido, sombras, delineador resistente al agua, spray fijador y esponjas limpias bastan para sostener un look de zombie, vampira, muñeca rota o idol K-pop.
El primer paso es lavar el rostro con un limpiador suave y aplicar una crema de textura ligera. Se recomienda esperar entre cinco y diez minutos antes de maquillar, ya que si la crema queda húmeda sobre la piel, la base puede deslizarse o formar parches. Quienes tienen piel grasa pueden usar una prebase matificante en frente, nariz y barbilla; en piel seca, funciona una prebase hidratante en mejillas y contorno de la boca.
Después de la prebase, se coloca una capa fina de base con esponja húmeda, dando pequeños toques en lugar de arrastrar el producto. El corrector va solo donde haga falta, y se sella esa zona con una cantidad mínima de polvo traslúcido retirando el excedente con una brocha.

Colores de fantasía sin agrietar la piel
Para una base blanca, gris o verde de Halloween, se recomienda mezclar un poco de pintura facial cosmética con la base habitual. Aplicar pintura espesa sobre toda la cara puede acentuar la textura de la piel y agrietarse antes de llegar a la fiesta.
El método consiste en aplicar producto, sellar y continuar: primero va la base, después una capa ligera de polvo, luego contornos, rubor, sombras y detalles de fantasía, y al final otro poco de polvo en las zonas que suelen brillar. El polvo suelto funciona en el contorno de nariz, frente, barbilla y debajo de los ojos, presionándolo con una borla pequeña o una esponja de terciopelo sin arrastrar.
Si el disfraz lleva pintura corporal en cuello, hombros o brazos, se debe trabajar por secciones: aplicar una primera capa, dejar que se seque y sellar con polvo. Una capa gruesa puede transferirse a la ropa.

Ojos, delineador y spray fijador
Las sombras en crema resisten más cuando se fijan con una sombra en polvo del mismo tono, recurso que sirve para ojos ahumados, ojeras moradas, cicatrices y manchas de zombie. El delineador a prueba de agua puede marcar grietas, venas, dientes de calavera o líneas de muñeca rota; una vez seco, se refuerzan algunas zonas con sombra negra o café.
El spray fijador debe aplicarse después de terminar la base y antes de entrar a las sombras y al delineado, manteniendo el envase a unos 20 centímetros del rostro con dos o tres disparos en forma de X y T. Se aplica una segunda capa al terminar el look completo. Dos capas suelen bastar para una fiesta; aplicar más no garantiza mayor duración y puede dejar sensación pegajosa.
Heridas falsas y labios que resisten
Las heridas falsas requieren un tratamiento distinto: si se usa látex líquido cosmético, cada capa debe secarse antes de colocar la siguiente, y los bordes se sellan con sombra café o roja. La sangre falsa debe ser el último paso. No se debe colocar látex, adhesivos ni pintura cerca de los ojos, dentro de la nariz o sobre labios lastimados; se recomienda hacer una prueba de sensibilidad en el antebrazo un día antes si se usará un producto por primera vez.
Para los labios, se indica usar un lápiz del mismo tono para delinear y rellenar toda la boca antes de aplicar labial mate o tinta. Este orden resiste mejor bebidas, comida y conversación que un gloss puesto directamente.
La bolsa de retoque y los errores en la fiesta
La bolsa de retoque debe incluir cinco productos: papel absorbente, polvo compacto, cotonetes, labial y un espejo pequeño. Si aparecen brillos en el rostro, se debe presionar primero un papel absorbente y después aplicar polvo en toques ligeros, ya que poner polvo sobre grasa sin retirarla puede hacer que la base se vea pesada.
Los cotonetes secos sirven para retirar una mancha de rímel, limpiar la comisura de los labios o definir una grieta de zombie sin deshacer el resto del maquillaje. Un cotonete con una gota de agua micelar funciona para errores más grandes. Antes de salir, se recomienda ponerse una playera vieja mientras se aplica el maquillaje y cambiar de ropa hasta que los productos estén secos.




