¿Qué le pasa a tu cuerpo si duermes con el televisor encendido?
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¿Qué le pasa a tu cuerpo si duermes con el televisor encendido?

Mía09-jul

El NIH y la OMS alertan que la luz azul y el ruido nocturno del televisor fragmentan el sueño, elevan la presión arterial y aumentan hasta 30% el riesgo de obesidad.

La luz azul suprime la melatonina y desordena el sueño

La Academia Estadounidense de Medicina del Sueño explica que las pantallas LED emiten luz azul capaz de suprimir la producción de melatonina, la hormona que regula el ciclo del sueño. Esta supresión retrasa el inicio del descanso, reduce su calidad y altera el ritmo circadiano. La misma institución señala que disminuir la exposición nocturna a esa luz puede incrementar los niveles de melatonina y mejorar el estado de alerta al día siguiente.

Además, investigaciones de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) indican que el sistema auditivo permanece activo incluso durante las etapas profundas del sueño. Los cambios de volumen, diálogos y música del televisor provocan microdespertares que la persona no recuerda, pero que fragmentan el descanso.

El ruido nocturno activa el sistema nervioso y eleva la presión

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte en sus guías sobre ruido ambiental que los sonidos durante la noche pueden activar el sistema nervioso simpático y elevar la presión arterial, afectando la recuperación fisiológica. Por su parte, la Clínica Mayo precisa que la falta de sueño profundo impide que la presión arterial disminuya de forma natural, un proceso clave para la salud cardiovascular.

Asimismo, la OMS agrega que la fragmentación del sueño por ruido nocturno puede incrementar el riesgo de daño vascular a largo plazo.

Mayor probabilidad de obesidad y diabetes tipo 2

Un estudio difundido por el NIH encontró que quienes duermen con una pantalla encendida presentan un 17% más de probabilidad de aumentar de peso y hasta un 30% más de riesgo de desarrollar obesidad clínica. Los especialistas explican que la alteración del ritmo circadiano afecta la producción de insulina y modifica el equilibrio de hormonas del apetito, como la leptina y la grelina.

Esos mismos desequilibrios hormonales se vinculan con un mayor riesgo de diabetes tipo 2, según los especialistas citados por el NIH.

Qué recomiendan los expertos

Ante estos riesgos, especialistas recomiendan dormir en un ambiente oscuro, silencioso y libre de pantallas para favorecer un descanso reparador.