Síndrome del impostor: ¿por qué las mujeres dudamos de nuestro logros?
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Síndrome del impostor: ¿por qué las mujeres dudamos de nuestro logros?

Míahace 1d

El fenómeno, identificado en 1978, afecta con mayor frecuencia a mujeres que a hombres y tiene raíces tanto culturales como en la forma en que se socializa a las niñas desde la infancia.

Un hallazgo que comenzó con mujeres exitosas

Las psicólogas Pauline Clance y Suzanne Imes acuñaron el término en 1978, tras entrevistar a mujeres con carreras profesionales exitosas que atribuían su éxito a la suerte y no a su propia capacidad. El síndrome del impostor describe la sensación persistente de no merecer los logros propios y el temor a ser “descubierta” como menos capaz de lo que aparenta, aunque la evidencia objetiva diga lo contrario.

Brecha confirmada por más de cien estudios

Un análisis que combinó datos de más de cien investigaciones en distintas partes del mundo confirmó que el fenómeno afecta de forma consistentemente más alta a las mujeres, aunque la diferencia se describe como moderada y no extrema. El mismo análisis encontró que la brecha es menor en países asiáticos en comparación con Norteamérica y Europa, lo que señala un fuerte componente cultural detrás del fenómeno.

Parte de la explicación, según las investigaciones, tiene que ver con la socialización desde la infancia. Mientras que a los niños se les anima a atribuir sus logros a su propia capacidad, a las niñas históricamente se les ha enseñado a ser más humildes y a no darle demasiado peso a sus propias habilidades.

Cómo identificarlo y empezar a trabajarlo

Uno de los primeros pasos para abordarlo es aprender a identificar cuándo se está minimizando un logro y atribuyéndolo a factores externos, en lugar de reconocer el esfuerzo y la capacidad invertidos. Hablarlo con una mentora, una amiga o un terapeuta también ayuda, ya que poner en palabras esa sensación de “no ser suficiente” permite notar que casi siempre está alejada de la realidad.